LA CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA EN VILLA DE LEYVA
LA ANTENA DE LA DISCORDIA EN LA ZONA AMORTIGUADORA DEL SANTUARIO DE FLORA Y FAUNA DE IGUAQUE EN VILLA DE LEYVA
¡Cuidado! La polución electromagnética es muy dañina para la salud!
La “electrocontaminación” es una amenaza para la salud y el ambiente. Las antenas de telefonía móvil generan un nuevo tipo de contaminación ambiental: la contaminación electromagnética o electropolución, causada por la presencia de campos electromagnéticos, que son un riesgo para la salud de las personas, la calidad de vida de la población, la preservación de la naturaleza y la conservación del patrimonio ambiental. Según la potencia, afectan las viviendas en un radio de varios kilómetros.
Estas radiaciones no se ven ni se sienten pero penetran domicilios y organismos, vulnerando nuestra intimidad y por pasar desapercibidas son aún más peligrosas pues la gente baja la guardia. La naturaleza de la contaminación es tal que, literalmente, “no hay lugar donde esconderse… las antenas base de telefonía móvil proliferan por doquier, y se instalan sin licencias, sin cumplir las normas urbanísticas, sin informar ni consultar a las poblaciones afectadas, y poniendo en peligro la seguridad colectiva.”
Desafortunadamente a las empresas poco les importa que exista cerca de un millar de estudios científicos que aportan pruebas o indicios de los impactos negativos en la salud puesto que “existe una política de silencio que presiona y gasta sumas astronómicas para mantenernos desinformados y para convencernos de la inocuidad de las antenas de telefonía móvil”
Ya es un clamor en todo el mundo y las movilizaciones y denuncias se pueden contar por miles. De hecho en los últimos diez años la contaminación electromagnética se ha multiplicado por cien sin que ningún gobierno del mundo, salvo algunas pocas excepciones, haya tomado medidas de precaución.
Numerosas organizaciones sociales y ambientales a nivel mundial vienen luchado por un cambio en la normatividad estatal con criterios de prevención y precaución, contra la legislación estatal que no ha resuelto el impacto social y ambiental, sometiendo sus decisiones a las prioridades de los resultados económicos y poniendo en segundo lugar la salud de las personas”. Desafortunadamente Los intereses económicos obstaculizan el conocimiento real de las conclusiones a las que están llegando científicos e investigadores independientes.
Diversas conferencias internacionales de prestigiosos científicos independientes como la Declaraciones de Viena (1998), Salzburgo (2000), Roccaraso (2000), Alcalá de Henares (2002), Catania (2002), Friburgo (2002).han alertando sobre los posibles peligros.
Numerosos estudios científicos alrededor del mundo como el Informe Reflex de la Unión Europea (2004), de la Agencia Internacional de Investigación sobre el cáncer (IARC), de la Asociación de estudios geobiológicos (GEA), del Instituto Karoliska de Estocolmo, de la Universidad de Warwick y del Instituto Internacional de Biofísica de Alemania etc han vinculado las ondas electromagnéticas de las antenas de telefonía celular con casos de cáncer, y particularmente de leucemia, tumores cerebrales, depresión, afectaciones al sistema nervioso y circulatorio, lesiones en la piel, alteración del ritmo cardíaco, alta presión sanguínea, stress, jaquecas, mareos, dolor de cabeza, pérdida de memoria, insomnio, depresión, angustia, dificultades en la concentración, ruidos y zumbidos en los oídos, ruptura de la barrera hematoencefálica, cambios hormonales, ritmos circadianos y síndrome de
radiofrecuencias, entre otros padecimientos. Especialmente amenazados se encuentran las embarazadas, los niños, los adolescentes y las personas mayores y enfermas.
Son numerosos los casos de afectados por dolencias graves. A manera de ejemplo se citan los siguientes casos: En España cuatro niños del Colegio García Quintana de Valladolid terminaron con leucemia a causa de una gran antena de celulares a 30 metros de distancia. En Wishaw, cerca de Birminghan, se ha producido uno de los casos de cáncer más graves de toda Inglaterra. En Saint Cyr, (Francia) se desmontaron las antenas instaladas en el tejado de un colegio, tras la aparición de varios tumores y otros problemas de salud en el alumnado. El investigador francés Roger Santini de la Bioelectromagnetic Society de Estados Unidos plantea que “Diversas observaciones recientes manifiestan un lazo de unión entre la exposición de los habitantes próximos a antenas de telefonía móvil y el aumento del riesgo de cáncer”, afirmación que respaldan cientos de estudios científicos. Se informa que “una investigación realizada en Israel entre personas que vivían cerca de antenas repetidoras detectó un número muy alto de casos de cáncer”. Las principales compañías de seguros (Lloyds, Allienz), excluyen de sus pólizas la cobertura de riesgos por contaminación electromagnética.
Vivir bajo la radiación de antenas de telefonía móvil es “como achicharrarse a fuego lento”. Mientas el ingeniero Percy Spencer experimentaba con radares para telefonía descubrió por casualidad el horno microondas que se basa en el mismo principio de radiación.
Impacto sobre la biodiversidad
La electropolución genera fuertes impactos en la biodiversidad. Recientemente investigadores británicos han afirmado que las radiaciones de microondas de las antenas son las responsables de extinción masiva de aves en el entorno cercano de las antenas de telefonía. Según los estudios de Rosie Cleary, del British Trust for Ornithology, las estaciones base de telefonía móvil pueden ser la
causa de la desaparición de diez millones de pájaros en los últimos años.
También se ha demostrado que los campos electromagnéticos pueden afectar a las plantas y animales. Se ha concluido que su fisiología puede ser alterada incluso por campos débiles: los árboles experimentan un menor crecimiento radial, un stress provocado por la radiación explicaría el envejecimiento y el descenso del crecimiento y de la viabilidad de los árboles sometidos a las microondas pulsadas. Algunos científicos europeos están convencidos de que “la deforestación, que ha devastado grandes áreas en Alemania, Suiza y Austria, no es debida exclusivamente a la lluvia ácida como se pensaba, sino a la intervención de varios factores, entre ellos las radiaciones electromagnéticos de microonda. Las microondas actúan sobre el suelo, las plantas y el agua lentamente. Bajo su influencia la estructura de los componentes orgánicos se desintegra. Hoy, todos los ciclos de vida en la naturaleza han sido dañados por la radiación tecnológica. La destrucción interna del suelo interfiere con el crecimiento del bosque joven.”.
Habitantes de varios barrios de Bogotá señalaron “que la instalación de antenas de telecomunicaciones cerca de sus casas empezó a generarles problemas de salud […] Los afectados argumentaron que sufrían de dolores de cabeza, afecciones de los oídos y problemas en la piel. A este hecho se sumaron las inquietudes de otros ciudadanos que expresaron su molestia por la contaminación visual”…”Igualmente los vecinos han puesto decenas de quejas porque les están explotando los televisores debido a las radiaciones tan altas que están emitiendo. En Bogotá existen 20.000 torres instaladas ilegalmente.
El ingeniero Óscar León, que fue asesor del Ministerio de Comunicaciones, llamó la atención sobre el hecho de que los permisos de ubicación de antenas de telefonía celular en las ciudades competen a los Alcaldes, con base en los Planes de Ordenamiento Territorial, POT.
Villa de Leyva fue el único municipio de Colombia que, aplicando el principio de precaución ambiental, estableció en su Plan Básico de Ordenamiento Territorial una zona especial para la ubicación de antenas; aspecto destacado por organismos ambientales nacionales e internacionales.
El PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN es un derecho ambiental que ha sido establecido normativamente y está consagrado en múltiples declaraciones y acuerdos internacionales. Se postula que la acción precautoria debe ser preventiva y anticipatoria. La esencia del principio encierra la idea de que se deben realizar acciones para prevenir y adoptar medidas para manejar riesgos potenciales y/o impactos ambientales, aun cuando la evidencia científica sea incierta. De ello, podemos distinguir los tres elementos centrales del principio: amenaza de daño, incertidumbre científica, y acción precautoria.
Este principio pretende proteger los derechos colectivos a un ambiente sano y la afectación del equilibrio ecológico. El alcance de la regulación precautoria supone, además, que los afectados tienen derecho al acceso a la información ambiental y a participar en el proceso de toma de decisiones, que permite la consulta de los interesados y una adecuada comunicación de riesgos. Es también el reconocimiento de la incertidumbre, en cuanto se carece de certeza científica concluyente, ya que existe temor y desconocimiento en la ciudadanía, lo cual se expresa en un amplio rechazo a la instalación de la antena en una zona de gran importancia ambiental. En razón a este principio, el Plan Básico de Ordenamiento Territorial (PBOT) de Villa de Leyva estableció una zona específica para la instalación de antenas. El principio de precaución tiene implicaciones en el proceso de toma de decisiones y la importancia de una conciencia ética para ejercer mejor los derechos y responsabilidades.
Según el Principio de Precaución, cuando una actividad representa una amenaza a la salud humana o al medio ambiente, es necesario tomar acciones preventivas aun cuando exista incertidumbre científica respecto de los daños que esta actividad pueda causar. La falta de datos sobre los efectos de las antenas de telefonía móvil en la salud o en el medio ambiente se debe a la ausencia de estudios a nivel nacional, pero de ninguna manera demuestra una ausencia de daños.
La aplicación del principio de precaución constituye un factor esencial en la política ambiental. El artículo 15 de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, de 1992 indica: “Con el fin de proteger el medio ambiente, los Estados deberán aplicar ampliamente el criterio de precaución [...] Cuando haya peligro de daño grave e irreversible, la falta de certeza científica absoluta no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces en función de los costos para impedir la degradación del medio ambiente”. Principio que quedó establecido en la Ley 99 del 91 sobre Medio Ambiente en Colombia. La Convención-Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el Convenio sobre la Diversidad Biológica y el Protocolo sobre Biodiversidad (suscrito en Montreal en el 2000) hacen referencia al principio de precaución. La regulación de la Contaminación Electromagnética debe asegurar además el derecho al acceso a la información ambiental y un proceso regulativo participativo que permita la consulta completa de los
cuerpos interesados y una adecuada comunicación de riesgos.
LA ANTENA DE MOVISTAR EN LA ZONA AMORTIGUADORA DEL SANTUARIO DE FLORA Y FAUNA DE IGUAQUE
Desconociendo todos los derechos ciudadanos y ambientales y la soberanía territorial, la multinacional Movistar (Telefónica de España) construyó una antena de telefonía móvil en un predio de la vereda Centro la zona amortiguadora del Santuario de Flora y Fauna de Iguaque y la administración municipal se lo permitió. En el 2005, la Secretaría de Planeación de Villa de Leyva, expidió la Licencia de Construcción No. 160 de fecha 25 de agosto de 2005 para levantar una base de telefonía móvil celular con una torre de 42 m. de altura y 225 M2, Numerosos sectores de la comunidad y habitantes del área afectada protestarón e interpusieron varios recursos legales: Acción de Tutela, Acción de Nulidad y Acción popular, invocando el cumplimiento del debido proceso y de las normas acordadas y consagradas en el Plan Básico de Ordenamiento Territorial (PBOT).
Los argumentos que hemos elevado ante los tribunales son, entre otros: por violación de los derechos fundamentales al debido proceso, a un medio ambiente sano y transgresión de los siguientes principios:
a) Contaminación electromagnética con fuertes impactos en la salud y la biodiversidad del Santuario de Flora y fauna de Iguaque.
b) Violación del Plan Básico de Ordenamiento Territorial que definió, identifico y reglamentó temporalmente el uso de la Zona de Amortiguación del Santuario de Iguaque y prohibió la instalación de antenas en dicha zona. El globo de terreno sobre el cual se expidió la licencia, se encuentra ubicado en terrenos clasificados como zona de amortiguación(artículos 20, 21, 24 y 25 que
definen, identifican y reglamentan temporalmente el uso de la Zona de Amortiguación del Santuario de Iguaque y cuyo perímetro está delimitado en el Mapa MF-8)
.
La obra afecta el carácter de Villa de Leyva como Monumento Nacional y genera un fuerte impacto ambiental en los cerros del Macizo de Iguaque, patrimonio de los villaleyvanos y los colombianos. La construcción (con un depósito de petróleo) puede afectar el ecosistema estratégico y biodiverso de las quebradas Tintales y Colorada Centro que surten varios acueductos del Municipio e implica un alto riesgo de incendios forestales.
c) Transgresión del PBOT que precisó y determinó en su artículo 206 un área específica para la instalación de antenas (Mapa: PBOT: F05 MF5) en una zona única para la ubicación de antenas.
d) El arquitecto Andrés Canal propietario del predio, lo alquiló a Movistar, y entregó al municipio una cédula catastral matriz falsa, ya cancelada e inexistente, con el objeto de que se diera la licencia predio identificado con la cédula catastral No. 00-00-0012-420
e) Violación del Decreto del Ministerio de Comunicaciones (No.195 de 31/01/2005) donde se establece que para la instalación de antenas, se deben tener en cuenta los usos del suelo, las normas urbanísticas y ambientales y demás reglamentaciones que precise el Plan de Ordenamiento Territorial.
f) Desconocimiento del principio de precaución y violación de los derechos de información.
ACCIÓN POPULAR CONTRA MOVISTAR Y EL MUNICIPIO
El Juzgado 14 Administrativo del Circuito de Tunja acogió la demanda y profirió sentencia el 6 de diciembre de 2007, en los siguientes términos:
1. Declarar vulnerado el derecho colectivo contenido en el numeral m del artículo 4° de la ley 472 de 1998 por parte del Municipio de Villa de Leyva y la empresa Telefónica Móviles de Colombia S.A.,conforme a lo expuesto en la parte motiva.
2. En consecuencia, ordenar al Municipio de Villa de Leyva , para que revoque los Actos Administrativos mediante los cuales se dio viabilidad y se concedió licencia de construcción para la instalación de la Estación Base de telefonía móvil celular, a Telefónica Móviles de Colombia S. A. "Movistar", para lo cual dispondrá de un plazo de diez (10) días calendario, contados desde el momento en que quede en firme esta providencia. Igualmente, expedirá el nuevo acto administrativo de licencia de construcción para la Instalación de la Estación Base de telefonía móvil celular a Telefónica Móviles de Colombia S. A. "Movistar", dentro del área del Polígono establecido para el efecto por el PBOT vigente del Municipio de Villa de Leyva, previo el cumplimiento de los requisitos exigidos en el Dec.195/05. 2.
3. Ordenar a la empresa Telefonica móviles de Colombia S.A. "Movistar", que disponga el retiro y demolición de las obras relacionadas con dicha estación, a efecto de ser trasladadas al polígono determinado para tal fin en el PBOT de Villa de Leyva, previo el trámite administrativo correspondiente a la nueva ubicación, para lo cual contará con un plazo no mayor de noventa (90) días calendario, contados desde el momento en que quede en firme esta providencia.
Desafortunadamente, Movistar interpuso el recurso de apelación ante el Consejo de Estado y por razones de tiempo se perdió el proceso, Aún queda la demanda pendiente el resultado de la Acción de Nulidad y Restablecimiento del derecho interpuesto en el año 2006.
POR LA SOBERANIA, LA DIGNIDAD, LOS DERECHOS Y LA SALUD DE LOS VILLALEYVANOS
IGUAQUE
SANTUARIO HISTÓRICO-CULTURAL
Y AMBIENTAL DE TODOS LOS COLOMBIANOS
Resumen del Informe
de la Veeduría Ambiental Regional al Macizo de Iguaque.
de la Veeduría Ambiental Regional al Macizo de Iguaque.
Villa de Leyva, Boyacá. 2008 (Diego Arango R - Jorge Guaneme)
El agua, un derecho fundamental
Hoy trece millones de colombianos y colombianas padecen de sed; millones de niños están afectados por la mala calidad del agua que consumen, cuando ella les llega; cientos de miles de familias han sido desconectadas del servicio de agua porque no tienen con qué pagar las altas tarifas; y los ecosistemas esenciales que garantizan el flujo natural del agua están en peligro.
El agua en la cultura muisca (1° parte)
Texto y fotografías: D.Arango
“Antes de las pelucas y la casaca / fueron los ríos, ríos arteriales:
fueron las cordilleras, / fue la humedad y la espesura…
El hombre tierra fue vasija, forma de la arcilla,/ fue piedra chibcha,
el idioma del agua fue enterrado,/ las claves se perdieron
o se inundaron de silencio o sangre”
Pablo Neruda
fueron las cordilleras, / fue la humedad y la espesura…
El hombre tierra fue vasija, forma de la arcilla,/ fue piedra chibcha,
el idioma del agua fue enterrado,/ las claves se perdieron
o se inundaron de silencio o sangre”
Pablo Neruda
Si bien dice Neruda que el idioma del agua fue enterrado, que las claves se perdieron o se inundaron de silencio y de sangre, también es cierto que esta memoria subyace aún en los pueblos de América y es el motor actual de nuestras luchas y reivindicaciones.
El agua es cultura, tiene memoria, en ella podemos encontrar los fundamentos de su sentido de vida, relaciones, cuidados, mantenimiento y manejo. El mito es una primera comprensión cultural de los fenómenos del agua. En el subyace el carácter sagrado del agua, que proporcionaba modelos y enseñanzas que guiaban la conducta humana, conferían significación y valor a la existencia y propiciaban una relación más armónica con el medio. Desafortunadamente en su camino hacia el dominio de la naturaleza el ser humano, en nombre del desarrollo, renuncia al significado; al morir la cultura, la naturaleza deviene en mercancía.
El agua pertenece al patrimonio simbólico de todas las culturas y tiene su motivación más profunda en la defensa de la vida. Para la cultura Muisca el agua es centro de su cosmogonía, es origen y destino, flujo y sostén cósmico de los órdenes de la realidad. El respeto por el agua y la reverencia por sus santuarios impregnaba y determinaba su vida y costumbres. Lo que hoy concebimos como espacios naturales, como accidentes geográficos, eran para los muiscas el principio femenino, el cuerpo de la madre: las cañadas, vertientes hidrográficas, saltos de agua, nacimientos, lagunas, eran considerados como su sexo y en estos lugares se hacían ofrendas específicas para fertilizar el útero de la madre.

En Iguaque, que significa “montaña vigorosa”, según la tradición muisca, surgió la cultura del agua que tuvo como epicentro la Laguna de Iguaque, donde se da la unión de la energía del sol, la tierra y el agua, y de donde emergió la diosa cósmica acuática y lunar: Bachue. o Huitaca, que en lengua chibcha significa “La Madre de los pechos prominentes”. Bachue es su encarnación erótica, principio del mundo, madre primigenia y diosa de las aguas que es fertilizada por Iguaque. De este acto sagrado provienen todos los seres. Como deidad mítica está asociada a la figura mitológica de la serpiente cósmica, representación del río celeste o la vía Láctea y de las aguas terrestres. Es el agua misma, la armonía, el equilibrio con la naturaleza y el cosmos, el conocimiento interior. Como afirman los abuelos iguaqueños: Iguaque es el corazón de Bachué, es la raíz de todo, es lo propio, es lo principal; la Bachué es el agua misma.

Como potencia de las aguas y como abridora del camino del mundo de abajo, Bachue era objeto de veneración y de ofrendas en todos los lugares donde hubiera aguas. Cada apertura de la tierra era el inicio del camino hacia el útero de la madre, o sea, hacia el mundo de abajo, morada de las potencias sobrenaturales y los ancestros. Iguaque tiene una connotación astronómica vinculada con Saquenzipá en donde aparece el falo como símbolo de la fecundidad solar de la tierra, a través de las lluvias y la serpiente celeste como símbolo de la fertilidad primigenia.

El mito de Bachue alude a relaciones entre fenómenos de carácter meteorológico e hídrico y fenómenos astronómicos, basados en alineaciones geográficas. Los muiscas, como adoradores del agua, realizaban diferentes rituales, con caracoles y ranas, en medio de los humedales o ‘chucuas' donde adelantaban sus observaciones astronómicas. Desde Saquenzipá se observa cuando el solsticio de verano y la Vía Láctea hacen su aparición, a semejanza de un caudal de luz; para los muiscas el sol surge de entre la tierra para fertilizar a la laguna. Ata, bosa, mica, etc., representaban originariamente los signos de los días, las divisiones del zodiaco donde la rana sin cabeza “a” es el primer signo. Ata es emblema del agua. el número uno se denominaba Ata que significa agua. La serpiente celeste es terrestre cuando se convierte en río que desciende de la montaña al valle para alimentar a las comunidades y los cultivos.
El culto a Bachue no pudo ser destruido por más de cuatro siglos de occidentalización y colonización, sobrevive aún en la tradición de algunos campesinos. La laguna de Iguaque es cuidada con celo por los habitantes de Iguaque y allí todavía los campesinos celebran en secreto algunos rituales. En toda el área de herencia muisca, el agua y las serpientes que se hallan en fuentes, manas y pozos son todavía objeto de respeto y veneración. A las serpientes se les llama "madre de agua", y está totalmente prohibido matarlas, hacerles daño o ahuyentarlas, pues cualquier desafecto causaría sequía, escasez de agua, infertilidad, malas cosechas y hambre.
No hay laguna en las altas montañas que no tenga su misterio y que no sea respetada por los campesinos; por medio de leyendas y mitos se ha mantenido lo sagrado como una forma de resistencia a la profanación y la depredación ambiental. Numerosas narraciones populares cuentan de las tragedias que le pueden ocurrir a quien intente profanarlas: se dice que “en ellas hay grandes serpientes, dragones, cuervos encantados, toros, vacas, mujeres y mohanes que hipnotizan al extraño visitante y lo arrastran al fondo de las aguas”. Además está prohibido penetrar en sus aguas o arrojarles objetos pues entonces viene una gran tempestad que arrastra hacia el fondo de la laguna al profanador. También se dice que en algunas lagunas es común que aparezca en los juncales de las orillas una clueca con pollitos de oro y que ahí mismo, en altas horas de la noche, sale el mohán.
Para muchos pueblos indígenas, el origen estuvo en el agua asociado al árbol de la vida. Árbol que era al mismo tiempo el árbol de los enlaces, alianzas e inyección de las fuerzas, potencias e influencias que circulan en el mundo Los cuna o Tules narran que en la copa del árbol de Palu-uala había tierras con cultivos, agua dulce y salada, peces y animales de toda clase, aves y plantas. Cuando se corto este árbol, que estaba amarrado a las nubes, cayó el árbol, y del agua nacieron los grandes océanos. La gente recibió de el frutas, maíz, plátano, yuca, ñame, árboles frutales, etc., lo mismo que peces”.
No hay laguna en las altas montañas que no tenga su misterio y que no sea respetada por los campesinos; por medio de leyendas y mitos se ha mantenido lo sagrado como una forma de resistencia a la profanación y la depredación ambiental. Numerosas narraciones populares cuentan de las tragedias que le pueden ocurrir a quien intente profanarlas: se dice que “en ellas hay grandes serpientes, dragones, cuervos encantados, toros, vacas, mujeres y mohanes que hipnotizan al extraño visitante y lo arrastran al fondo de las aguas”. Además está prohibido penetrar en sus aguas o arrojarles objetos pues entonces viene una gran tempestad que arrastra hacia el fondo de la laguna al profanador. También se dice que en algunas lagunas es común que aparezca en los juncales de las orillas una clueca con pollitos de oro y que ahí mismo, en altas horas de la noche, sale el mohán.
Para muchos pueblos indígenas, el origen estuvo en el agua asociado al árbol de la vida. Árbol que era al mismo tiempo el árbol de los enlaces, alianzas e inyección de las fuerzas, potencias e influencias que circulan en el mundo Los cuna o Tules narran que en la copa del árbol de Palu-uala había tierras con cultivos, agua dulce y salada, peces y animales de toda clase, aves y plantas. Cuando se corto este árbol, que estaba amarrado a las nubes, cayó el árbol, y del agua nacieron los grandes océanos. La gente recibió de el frutas, maíz, plátano, yuca, ñame, árboles frutales, etc., lo mismo que peces”.
Al decir de Juan David Morales este es el fundamento del mundo muisca, así ha sobrevivido en pueblos de habla chibcha como los Nasa que se consideran hijos de la laguna que fue fecundada por una estrella; o los kogi quienes consideran la red de los ríos que desciende de la sierra como un flujo vital que emana de la madre. Buena parte de la toponimia de los territorios muiscas se relaciona con el agua, por ejemplo: Siatá, la labranza del agua; Suasia, el agua del Sol; Siachoque, el trabajo del agua; Xiegua, agua entre colinas.
En el mito de Bachue, no en las leyendas impuestas por los evangelizadores y conquistadores, encontramos todo el fundamento científico de paisaje muisca. Cuando ocurre la última glaciación, hace 12000 años, como parte del último capítulo de los drásticos cambios geológicos y había unas especiales condiciones micro y meso-ambientales, expresadas en una gran diversidad de suelos, fauna y vegetación, los picos que rodean a Iguaque eran nevados y parece que ya se había iniciado la ocupación humana del territorio, que empieza con un reconocimiento y aprendizaje de los diferentes ecosistemas de la montaña andina, y que según Molano Barrera “fue una fase de integración y adaptación del medio natural sin provocar disturbios que afectaran la autorregulación de los ecosistemas en las prácticas de recolección, caza y pesca”. Los primeros habitantes hacen un pacto con el agua, la primera imagen que tienen del macizo de Iguaque son los picos nevados, los “pechos nevados de la madre Bachue”, acatan su voz y la adoran para que les dé vida y alimento y escuche sus secretos.
El agua en la Colonia
A partir de la Colonia toda esta tradición en el manejo y cuidado del agua empieza a desaparecer. Para la época de la colonia el caudal de las quebradas y ríos era abundante pero el modelo agrocultural mediterráneo, en particular el trigo, impacta las fuentes de aguas y suelos. Se prohíbe el contacto de las comunidades indígenas con el agua, incluso con la pena de muerte. El régimen de explotación colonial destruye su organización económica, social, política y cultural, y se produce la catástrofe ambiental y demográfica de su población; situación que se prolonga durante la República. El equilibrio de la naturaleza se va perdiendo, al decir de los iguaqueños, incluso Bachue sale de la laguna de Iguaque. (Continua
____________________________
1°Parte
Testimonios recopilados de las comunidades indígenas y de la organización regional Embera Waunana del Choco, Orewa, por Diego Arango Ruiz
Obra: COLOMBIA PACIFICO, TOMO II. FEN Colombia,1993, Editor: Pablo Leyva. Capitulo: QUINIENTOS AÑOS DESPUES... D. Arango R
“Antiguamente, cuando no había ríos ni mar y los animales eran gente[i], la que ahora es la hormiga conga era la administradora del agua y tenía que repartirla a todos los seres vivientes; pero la mezquinó, se la apropio y la gente se moría de sed. Un día vieron que la conga llevaba en la boca el agua y la encerraba en un ‘lano’ [ii] y ese árbol estaba rebosadito de agua por dentro. Dachizeze dijo a la gente: ‘pueden cortar ese árbol, ahí está el agua’. Empiezan a cortar el árbol y lo dejan casi listo; descansan un día y cuando regresan por las mañanas encontraban el lano intacto, sanito; eran como trabas que Dachizeze les colocaba. Así duraron como un mes hasta que surgió la idea de trabajar de noche con lámparas de brea. Después de poner esas trabas Dachizeze dejó que se cayera, pero quedó guindando de una guasca dura y como vio que unos eran más ágiles que otros les dijo: ‘¿cuál es el más ágil que al tirar esta piedra, antes de que caiga al suelo, ya la tiene en la mano?’ y así los ensayó a todos; el más ágil fue el Chidima, la ardilla, que cortó la guasca, y el pájaro carpintero fue el más fuerte porque logró cortar el lano. El encargado del agua fue convertido en hormiga conga por mezquino, y como castigo tuvo que cargar siempre una gotica de agua en la jeta. Cuando cayó el árbol, de cada hoja salió una laguna, de cada rama salió un río y del tronco salió el mar, que otros dicen es el ‘Dodroma’, el río grande del Amazonas. Entonces, Dachizeze empezó a dar nombre a los ríos y quebradas, ahí está el origen de casi todos los indígenas, ahí se dividieron los ríos y las comunidades. El árbol y el agua es el origen, el soporte, el amigo porque de él surgimos, aprendemos y subsistimos.
Los niños que no alcanzaron a nacer, que son abortados, van a la raíz de ese árbol, al ‘Do karra’ que quiere decir, Do: río y karra: raíz, raíz del río, donde está el desagüe por donde sale toda el agua. Esos niños al crecer son incompletos y son los encargados de limpiar ese desagüe de palizadas y basuras pues si se tapa, el mundo se inundaría. Por eso somos cuidadosos en el manejo de los ríos para no crearle problemas a esos niños. “
LAS AGUAS SAGRADAS
“El venado, el tatabro, el saíno, el guatín, la guagua, el tigre, todos los animales van llegando de lejos al ‘salado’, ahí se van reuniendo para beber las agüitas que producen lo mágico que tiene ese bebedizo; los fortalece. Los antiguos decían que es agua de poder porque brota del mundo de abajo. También se reúnen en el ‘salado’ un día especial todos los años para compartir y seguir rogando a Ewandaam que les recobre su condición humana. Ese día florecen las plantas sagradas que durante el año no dieron flores. El paletón también canta todas las mañanas y por las tardes con todo su cantar dice: ‘Dios-me-ve’ y el macho te responde, ‘Dios-te-ve’ [iii] , eso quiere decir que le piden a Ewandaam que les recobre su aspecto físico como personas humanas que fueron [iv] .

CREACIÓN DE LOS RIOS Y EL MAR
[i] Según los embera “Antiguamente todos los animales fueron gente, cada quien tenía sus funciones.
Relato de Delia Casama (Embera) recopilado por Diego Arango Ruiz
Obra: Colombia Pacifico, Tomo I
Antiguamente no había ríos ni mar, todos vivían junticos. Lo que ahora es la conga, era el administrador del agua, pues antiguamente todos los animales eran gente. La conga era el encargado de repartirla todo ser viviente de esta región pero la mezquinó; la guardaba en un “kuima”, un árbol grande, y la gente, los niños se morían de sed. Un día le pusieron la queja a Akore: -¡ ay Akore aquí nos estamos muriendo de sed... no nos dejes morir de sed. Y Akore les contestaba: - Yo les di bastante agua; pídansela a Jesera que es el jefe del agua, pídansela. Un día siguieron a la conga y veían que traía agua en la boca y la llevaba al “kuima” El “Chidima” dijo: -A conga a diario uno lo ve que pasa con el agua para ese “kuima” allá abajo, me voy a encaramar a ver si ese Kuima tiene agua adentro. El chidima se encaramó y vio que estaba llenito, rebosadito de agua por dentro, ahí mismo hizo bulla y le dijo a la gente: -vengan el agua está aquí en el kuima, la conga no quiere entregar el agua, la guarda toda para él. Se fueron todos y le preguntaron a la conga: -¿dónde está el agua? Y la conga respondía: -Yo no se de agua, no hay. Apenas él se saciaba y los demás que se murieran de sed no quería entregar el agua. Volvieron a llamar a Akore y les dijo que tumbaran el árbol. Se fueron a tumbar el kuima. Se empieza a tumbar y se deja listo; descansan y un día por la noche, cuando egresaban, el kuima está como nuevo. El chidima resultó el más ágil y logró cortar el árbol. Cuando mochó el árbol, al caer de cada rama grande salió un río, de las ramas pequeñas salieron quebradas y del tronco, salió el mar, así salieron todos lo ríos y las comunidades
conga manejaba el agua, el lagarto la candela, el venado el plátano, las loras el maíz... pero les dio por mezquinar y no compartir lo que administraban y Dachizeze los convirtió en animales”
[ii] Ruptura del árbol de la vida o ‘mito de jenserá’ (Jenserá: hormiga conga). En algunas tradiciones embera - katío es el Jenené o árbol primigenio.
[iii] Pájaro llamado ‘Diosmeve’
_____________________________
IGUAQUE Y LA CULTURA DEL AGUA
Fotografías e imagenes: Diego Arango R
APUNTES HISTÓRICOS SOBRE IGUAQUE
1.
RESEÑA HISTORIA
1.1.
Antecedentes
Población
indígena siglo XVI -XVII
Según otras fuentes la población indígena, en 1571-72, para Saquencipá (Monquirá) era de 308 y de Monquirá, 451.
APUNTES HISTÓRICOS SOBRE IGUAQUE
1.
RESEÑA HISTORIA
Iguaque, que en lengua chibcha
significa “montaña vigorosa”, fue en
la época amerindia epicentro cultural; como territorio sagrado representó, para
los muiscas, el universo en continua
regeneración: nacimiento, fecundidad,
fertilidad e iniciación, símbolo
de ascenso y conocimiento interior. Para
el pueblo Muisca, Iguaque fue una
especie de “ corazón del mundo” por
cuyas arterías, los ríos, se nutría la
vida de la tierra que, como Madre,
alimentaba la vida de sus
hijos. Así, el territorio fue concebido
como “árbol genealógico” vivo, donde cada espacio, montaña, valle, piedra, planta y particularmente río y
laguna constituía el hábitat de fuerzas vitales esenciales donde los
sabios, jeques o mohanes, leían el pasado, veían el futuro y organizaba la producción
material y espiritual de las
comunidades.
Junto con todo este saber se construyó
una “cultura del Agua” que tuvo como epicentro
la Laguna de Iguaque. Según la
tradición, esta montaña es la
representación simbólica de la Madre, de donde fluye la energía vital: el agua
y donde la Laguna sagrada de Iguaque es
su vientre, de donde emerge Bachue. o Huitaca,
encarnación erótica de la Gran Madre,
y que para los muiscas dio origen a la humanidad. Bachue aparece
junto con Sugunsua: principio germinador
masculino.
1.1.1. EL MITO DE BACHUE
Existen diversas lecturas e interpretaciones acerca del mito de Bachue.
Uno de ellos esta asociado con la misma tradición que se conserva en las
comunidades tradicionales de Iguaque y esta asociado con la cultura del agua,
en que se ve a Bachue como principio
germinador femenino de la
naturaleza y representación
simbólica del agua,
principio que da la vida
y la muerte ( concebida como
renovación y cambio). En efecto Bachue significa,
en lengua chibcha, “la madre de los pechos
erguidos” o “pechos
prominentes”.( Bta: levantados; Chue, pechos; Chue: Madre-esposa).
La figura mitica de Bachue e Iguaque
son deidades ofídicas asociadas a la
figura mitológica de la doble serpiente, representaciones, quizás, de la vía
Láctea
“Así Iguaque se encuentra posiblemente
asociado a la Vía Láctea; como río celeste, y se encarna como ser terrenal en la
forma de serpiente” “La asociación entre la figura de Bachue y la Vía Láctea
nace de la forma ofídica de esta diosa y su consorte Iguaque”. En algunas piezas de orfebrería muisca encontramos la
representación de las dos serpientes unidas.. “la figura serpentiforme, en la
cultura muisca, se relaciona con el medio acuático” (Legast 1996). “Las dos
serpientes unidas podrían simbolizar a la Vía Láctea, ya que tiene la
apariencia de dos caudales, uno más luminoso dentro de uno más extenso menos
brillante” “el brillo metálico del oro representaría adecuadamente el de las
serpientes del cielo”.
El mito de Bachue posiblemente tiene
una connotación astronómica importante en el sitio de Saquenzipá. Desde este
lugar cuando sucede el solsticio de verano, la Vía Láctea hace su aparición
tras el atardecer hacia el Noreste sobre la laguna de Iguaque. Tras esta
“salida” desde las montañas de Iguaque la Vía Láctea se vera a semejanza de un
caudal de luz que avanza desde el NE cruzando el cielo para esconderse por el
SW” En la cultura muisca existe una gran importancia simbolica el eje NE-SW.
El Macizo de Iguaque jugo un
importante papel en la llamada “integración vertical de los distintos pisos
ecológicos”[1]
desarrollada por las comunidades indígenas
asentadas en el territorio, y donde se establecieron ciclos y técnicas
agrícolas acordes a la especificidad del medio y los recursos naturales.
Efectuaron una especie de humanización de la naturaleza sin provocar
disturbios que afectaran la autorregulación de los ecosistemas (Molano,1990).
Cuando
ocurre la última
glaciación (hace 10.000
años)
como parte de los drásticos cambios
geológicos y han surgido unas especiales “condiciones
micro y meso-ambientales expresada
en una gran diversidad
de suelos, fauna
y vegetación “ parece que
ya se había iniciado una ocupación
humana de este territorio”,
que empieza con un reconocimiento y
aprendizaje de los diferentes
ecosistemas de la montaña
andina. Es factible que
toda esta representación simbólica,
encarnada en el mito de Bachue, haya
tenido como origen
las mismas condiciones ambientales del pasado. Cuando se da la última
glaciación, los picos del macizo
de Iguaque eran nevados. Para esa
época los primeros indígenas
ya hacían un reconocimiento del territorio[2] y a
partir de esa referencia
natural –los picos nevados- la tradición posterior muisca
contruye toda una cosmogonía
centrada en este hecho:
los cerros nevados como representación de
los senos y la
leche (agua) que alimentarían
a toda
la población: los hijos de
Bachue.
Para los Muiscas los ríos y en
particular las lagunas eran sitios sagrados, cuyas almas o espíritus acuáticos protegían a sus gentes. A las lagunas se les
rendían tributos, a ellas encomendaban
la ventura de los recién nacidos, y en sus aguas se efectuaban los ritos
de iniciación, purificación, sanación y conocimiento. A las lagunas se dieron
importantes y numerosas peregrinaciones desde lugares lejanos para realizar
pagamentos por los favores recibidos de los “espíritus del agua”. La tradición
mantiene el recuerdo de diversas festividades en honor del agua, una de ellas
la gran fiesta ceremonial de “correr la
tierra” que congregaba durante veinte días a miles de personas procedentes
de lugares lejanos. Posteriormente, en
el proceso de evangelización y conquista, las lagunas y fuentes de agua
fueron satanizadas y se prohibió cualquier contacto con ellas.
Actualmente, para algunos sectores de
la comunidad Iguaqueña, las lagunas y el macizo tienen un carácter sagrado[3]
que hay que preservar..
1. Cronología y
Cultura
Hace, aproximadamente, 12.000 años
a.p, pueblos amerindios se establecieron en el territorio del altiplano
oriental. Se dieron tres etapas formativas: una primera de caza, pesca y
recolección; una segunda protoagrícola; y una tercera fase, “formativo
desarrollado,” caracterizada por el establecimiento de comunidades agrícolas,
alfareras, tejedoras y minero-metalúrgicas. La investigación realizada por el
proyecto Medio Ambiente Pleistocénico Holocénico y Hombre prehistórico, “encontró evidencias de
cazadores-recolectores del pleistoceno tardío (12.000 a.p) y del holoceno
temprano en diversos sitios del altiplano oriental” (Langebaek R.,C.H.,
1995).[4]
La etapa agrícola, de
carácter comunal, se establece entre
7000 a
5000 A.P. con la domesticación de las primeras plantas cultivadas, en
especial el maíz; entre el 1500 y 500 A.P se
inicia un proceso de
domesticación de animales. Posteriormente, con la producción de la alfarería,
tejidos, metales y técnicas
hidráulicas se desarrolla una importante cultura y compleja organización social para poder acceder a la naturaleza. Según Molano, “con
el empleo de la energía
bajo distintas formas inició
el manejo de
las cadenas tróficas haciéndolas
más simplificadas y a
su vez controlando
las especies animales que
podían hacerle competencia… todo el conocimiento adquirido
sobre la misma
naturaleza desembocó en
el poder almacenar
energía metabólica, como
producto de la
revolución agrícola.”
Es indudable que por la necesidad
de tierras de calidad para cultivos, se
modificaron los bosques; y los sistemas técnicos
de tala y quema, los llevaron
a plantearse un tipo de agricultura itinerante para dejar
descansar y recuperar los suelos intervenidos y permitir una regeneración
natural de los bosques. Se adoptaron una serie de intervenciones armónicas con
la naturaleza junto con una estrategia productiva, lo que se ha
llamado el concepto de “complementariedad
vertical,” es decir, una “integración vertical de los distintos pisos ecológicos” (Molano, 1990) por los distintos grupos asentados sobre laderas,
valles y altiplanos, “donde cada uno
ofrece una producción diferenciada acorde con sus características ambientales,
en la medida, de que cada piso térmico es un conjunto integrado de
ecosistemas con producción diferenciada
y especializada;” unido a esto, se dejan quietos los corredores biológicos y
se hace una utilización racional
de los variados de recursos de esa
gran diversidad ambiental.
Esta complementariedad, con el uso de las vertientes “como fuente
de producción de
muchos elementos diversos,
no permitió el agotamiento de
los recursos donde se estableció el grupo, pues la demanda por ellos era
parcial, importando los demás de
otros ecosistemas”( Molano,1990.); además, la utilización de excedentes,
el manejo directo de ecosistemas distintos y la ocupación de amplios
espacios de montaña, genera un intenso y rico
comercio.
La dinámica poblacional, el medio ambiente y las relaciones
interregionales se articularon para crear un cambio social (Langebaek R.,C.H., 1995) que les permitió
alcanzar notables adelantos desde el punto de vista de sus complejos sistemas
políticos, culturales y sociales. Se agrupaban en aldeas nucleadas, pueblos y
centros de producción, con una densidad
de treinta y cinco a cuarenta habitantes por kilómetro cuadrado (Chaunu,1974);
tenían un sistema de descendencia matrilineal con un régimen de castas, pero
con propiedad comunal sobre la tierra. Grupos corporativos matrilineales
denominados capitanías eran las unidades básicas de producción y consumo:
varias capitanías formaban lo que los españoles denominaron pueblo y hoy
son veredas, aunque muchas veces permanecían autónomas (Broadbent 1964; Villamarin1972); los cacicazgos eran unidades
territoriales que corresponden a lo que hoy en día se denominan municipios (
Broadbent 1964); las fronteras eran cambiantes, flexibles y permeables,
llegándose, incluso, a la inestabilidad como característica de la
centralización política; fue así como
los cacicazgos, incorporados en
confederaciones, pudieron conservar en
gran parte su autonomía política
y económica. (Colmenares 1970, Villamarin 1972; Langebaek 1987 y 1995)
El medio ambiente, la gran riqueza de los recursos
naturales, jugo un papel importante en el surgimiento de esta sociedad
compleja; las condiciones climáticas del
territorio, la abundancia de agua, la
fertilidad del suelo y la diversidad de flora y fauna, dieron origen a una estructura social compleja cuya base
económica se fundamentaba en el conocimiento de los astros, de los ciclos de
cultivos regidos por éstos, de la afectación de
las plantas, animales y seres
humanos, según los cambios
ambientales. Todo este saber,
acumulado durante siglos e indicado por la experiencia,
fundamentado en la consulta, respeto y querer de la naturaleza les sirvió para la solución de problemas
alimentarios, medicinales, técnicos y
culturales
El desarrollo político y el origen de los cacicazgos, se encuentra
relacionado con una situación ambiental que favoreció la especialización de la
producción y la redistribución desde un
centro de control. (Service
1994;163-164 citado por Langebaek R.,C.H., 1995)[5]
Para Reichel-Dolmatoff, en Colombia, las sociedades complejas surgieron como
resultado de la introducción del maíz de mesoamérica, que ocasionó cambios
socio-culturales y demográficos y, además, permitió la especialización
artesanal; para otros, como Haury y Cubillos (1953), el medio ambiente,
particularmente el altiplano oriental, fue un fuerte límite para el desarrollo
de la sociedad muisca; y anotan que al
estar los valles inundados, al
momento de la llegada de los españoles, los muiscas sólo pudieron desarrollar
su actividad agrícola en las laderas que
rodeaban las llanuras y que en tales
sitios se presentaban serios problemas para la producción en razón a la erosión y las heladas periódicas;
de igual manera, argumentan Reichel-Dolmatoff (1961;87) y Domínguez (1981:90)
al afirmar que la agricultura estuvo limitada por la heladas; en cambio otros autores, como Donkin (1968)
anotan que los suelos de laderas son mejores, son más profundos, menos ácidos y
con mejor drenaje que los suelos de la
parte plana de los valles que son
problemáticos, entre otras cosas, por el
drenaje deficiente.
Langebaek dice que algunos investigadores han afirmado que los muiscas
construyeron una civilización “en algunos aspectos similar a la de los incas, y
al parecer, en mucho menor tiempo”
debido a los patrones del uso de la tierra y a factores ambientales. (Edit,
1959;374 citado por Langebaek R.C.H., 995) Así mismo, otros investigadores
afirmaron que el proceso de desarrollo cultural llegó a su culminación en los estados muiscas populosos y bien
organizados en razón de que el medio ambiente era más favorable…y
que el desarrollo político de los
muiscas se debió también a “las condiciones geográficas de los suelos templados, planos y fértiles, la abundante agua y la topografía que
favorecía la intercomunicación.” (Carneiro, R.,1961; Angulo, C, 1961)
Los principales cultivos fueron: maíz,
Turmas ( papa), cubios, hibias,
frijoles, bartata, ají, algodón y coca, entre otros.
2. Características sociales, políticas
y económicas.
La
cultura muisca fue una sociedad compleja, organizada jerárquicamente a
través de cacicazgos, que tenían un desarrollo no
homogéneo y una centralización política desigual; existieron diferencias regionales
muy marcadas y, al parecer,
relaciones de conflicto entre algunos de ellos. Los cacicazgos de Saquencipá,
Sáchica, Chiquiza, Gachantivá, Ráquira y Tinjacá eran independientes
políticamente del Zaque y del Zipa, a quienes no tributaban las
tierras de los caciques de Sáchica y Tinjacá, señores libres;” (Fernández
de Piedrahita, 1666/1973) sólo Aguado
opina que la región hacía parte de Tunja (Aguado, 1581/1956).En el siglo XVI,
en la región existían los cacicazgos de Saquencipá, Monquirá, Sáchica, Ráquira, Uranchá,
Tinjacá (Londoño 1985) e Iguaque.
Antes de la llegada de los españoles al territorio, se dieron fuertes
tensiones entre las comunidades
asentadas en el valle de Samacá, llamado La Laguna, y el cacicazgo de Hunza, Tunja, que venía desarrollando una
política de expansión y control
territorial en búsqueda de mejores tierras. En algunos documentos se
dice que, originalmente las comunidades
de Saquencipá, Monquirá y Sáchica se habían
establecido en el valle de Samacá
y que fueron desplazadas por grupos sujetos a Hunza (Tunja), de Ramiriquí,
Cucaita, Sora, Boyacá, Samacá, Tibaquirá, Furaquirá, Buisa, Foaca y
Cupachaine e, incluso, algunos de la
cuenca alta del río Garagoa . En un documento del siglo XVI, el cacique de
Cucaita afirma:“las tierras que tengo en
La Laguna…las ganamos los indios
comarcanos desta provincia que
ahora tenemos…y echamos dellas al
cacique de Saquencipa y Sacheca e yo
quede por guarda y amparo de las
mismas tierras.” [6] “En tiempo pasado y ahora presente están entremetidas las tierras
y labranzas de Sorá
y Cuqueyta y Ramirique porque
solían ser muy amigos
entre los caciques viejos
y solían ayudarse en
las guerras que
tenían con los
caciques de Sáchica y Monquirá.” [7]
Según lo han interpretado varios
autores, las comunidades desplazadas del
valle de Samacá -las de Sáchica, Saquencipá y Monquirá- se establecieron a la orilla norte del río Sáchica y en el
valle ubicado al costado oriental del río Suta; y las poblaciones
asentadas en estas zonas, se desplazaron y
asentaron en la vertiente
occidental (Suta, Tinjacá,
Pavachoque, Tijo) (Langebaek
1998).
Los grupos en la sociedad muisca estaban divididos en parcialidades,
capitanías o partes; “a la cabeza de cada
parcialidad había un capitán con
cuyo nombre, en ocasiones,
se distinguía del
grupo entero. Lo
mismo ocurría, por lo demás,
con los cacicazgos, al menos en
los títulos de las primeras otorgaciones de
encomiendas.” [8]
Las relaciones de los capitanes
con los caciques habrían sido
las de feudatarios y las capitanías constituían unidades territoriales
(Silvia Broadbent). A partir de la intervención española, muchos de los
cacicazgos se transforman en capitanías
o partes de estas, la sucesión de
los cacicazgos, como de las capitanías, era matrilineal; es decir, recaía en el
hijo mayor de la hermana del cacique o
del capitán y alrededor del
cercado del cacique se daba un
asentamiento nuclear; con la ocupación
española, las capitanías primitivas
perdieron el papel que tenían en la jerarquía de la sociedad muisca. “Los encomenderos emplearon a los
capitanes para cobrar los tributos de
los indios que les estaban sujetos
directamente y como un reconocimiento de su autoridad, los eximieron de
pagarlos ellos mismos.
Los capitanes también recibían los
salarios que el encomendero
adeudaba a la comunidad por trabajos colectivos (…)Las agregaciones de pueblos,
realizadas a partir
de 1602, constituyeron nuevas
capitanías al incorporar como capitanes dentro de un
pueblo “agregado” a los que habían sido caciques. Estos nuevos caciques
conservaron la función de cobrar
tributos hasta el siglo XVIII. La ocupación española modificó, también, la
pertenencia a las parcialidades,
que se daban por línea materna, lo mismo que las reglas de residencia; el interés de los encomenderos
entraba a menudo en conflicto con una estructura social del todo extraña y, por lo
tanto, tendían a modificarla
en su provecho.” [9]
3. Intercambio.
El
intercambio tuvo un papel primordial en el desarrollo de las interacciones
sociales, económicas y culturales de
estos grupos y otros pueblos vecinos y quizás con sociedades de otros
territorios; está comprobado que se realizó un intercambio de excedentes entre
las comunidades de Tinjacá y Suta, Saquencipá y Monquirá; a la llegada de los
españoles, estos realizaban un
amplio intercambio en el
mercado de Sorocotá[10]
al cual tenían acceso otros grupos. Según parece, existía un mercado ubicado
en una loma situada entre Monquirá,
Saquencipá y Suta (Ariza 1972) (quizás
la Loma de Monsalve en la actual vereda de Cañuela en el
municipio de Villa de Leyva); en
gran cantidad de poblados se efectuaban mercados cada
cuatro días (AGI, Stafé 5612v) y, en 1573, se
ordenó que estos se realizaran en Villa de
Leyva;[11] los
caminos fueron fundamentales para el
desarrollo de esta amplia red de intercambios, y hay pruebas etnohistóricas de
que, diversos cacicazgos tenían acceso a otros ecosistemas, en búsqueda de recursos diferentes.
4.
Ambiente
¿Cuál era la situación ambiental a la
llegada de los españoles? ¿Cuál
fue el manejo que las comunidades indígenas le dieron? Se han planteado varías
hipótesis, ninguna probada: primero, que dicha relación y
manejo fue armónica y que los cambios
ambientales se debieron a los modelos agroculturales de
los españoles; entre ellos, la
introducción del trigo y la ganadería que implicó la destrucción del bosque (Molano 1990, Arango
1998); y otra que plantea que, los ecosistemas fueron impactados por los
sistemas productivos prehispánicos, principalmente, por el método de cocción de la cerámica.
Falchettí afirma que: “este estado de la zona
se debe esencialmente a la
acción del hombre: desmontes y
talas sistemáticas acabaron con
los bosques allí existentes en
alguna época y privaron al suelo de su capa vegetal. Pero esta acción
no se inició con la conquista, pues el problema citado debe tener sus orígenes
en tiempo precolombinos. El método de cocción al aire libre empleado por los indígenas, presupone la utilización de grandes
cantidades de leña, para la cocción de
cada lote de cerámica. Por lo tanto, esta actividad
practicada a gran escala, por una
alta proporción de la población local, durante un largo tiempo,
constituiría una causa de la iniciación
de una tala sistemática de las áreas forestales.”(Falchetti 1975) Este concepto lo comparten los arqueólogos Therrien, Boada y Mora. Hay
evidencias de que las tierras más degradadas, erosionadas, son las que muestran
menos indicios de haber sido ocupadas por las
poblaciones indígenas; esta teoría también la comparten algunos
investigadores, entre otros, Langebaek
(1998).
5. Poblados
Los
cacicazgos de Saquencipá y de Monquirá, que estaban muy próximos uno del otro,
al parecer ocupaban un territorio que había sido de las comunidades de Yuca
(Tovar1980) Ambos cacicazgos, posteriormente fueron parte de una misma
encomienda; y en el siglo XVI integraron un sólo pueblo; no obstante, los dos
se reclamaban independientes. En un
documento (AGN vis Boy 7 f 57Or), los de Saquencipá declaran que no
están “…sujetos a ningún otro cacique antes todas las comarcas le eran
sujetas;” y en otro, del siglo XVI, se
dice que: “nunca fueron sujetos
a otros caciques nyngunos fuera de su
pueblo a el cual le daban mantas y tujielos de oro e le hazian sus
cercados e buhíos e cavaba sus
labranzas y le cazaban venados e conejos e que
es más lo que pagan agora que lo
que le
daban a su
cacique.” (AGN Vis Boy 17 f
562r, en Tovar1980).Al parecer, el poblado de Saquencipá estaba ubicado en el
sitio que hoy se denomina El Infiernito
El Santuario), es decir, sobre la margen oriental del río Sutamarchán; y
Monquirá, en el lugar donde hoy están
las ruinas de la escuela y capilla de
Monquirá; y aun cuando fueron desplazadas
del valle de Samacá, La Laguna, conservaron en el valle tierras para sembrar en épocas de sequía. La base económica era la
producción agrícola; cultivaban,
maíz, fríjol, yuca, auyamas, ají , batatas, turmas[12]
y algodón.
Es importante destacar el hecho que, a diferencia del resto del
territorio muisca, rotaban la tierra y
construían canales de irrigación; esto lo corroboran varios documentos del siglo XVI:“…no están por sembrar por ser tierras que nos sobran sino porque las
dejamos descansar para que luego que se cansen de la labor las otras a
ellas comarcanas…pasemos a
labrar en ellas y
huelguen las otras…” (AGN Prob Boy 2 f 364r) y en un documento del siglo XVI, citado por Langebaek, se dice que cerca a
Sáchica existían tierras “toda de
riego desde antigüedad” y que
si esas tierras “no son de riego,
no valen cosa ninguna.” (AGI Santafé 56ª, en
Langebaek 1998)
Poblamiento
hispano
Los colonizadores españoles entran al
territorio en 1537 después de pasar por Ubanza (Vélez), entrando por el río
Saravé (río Suarez) llegando a Sorocotá, ubicado en el cauce del río Moniquirá, y luego al pueblo de Turca, que los españoles
bautizaron ´Pueblo-Hondo´, por estar encajonado entre montañas en la confluencia de los ríos Sáchica y Cane;
posteriormente atraviesan el valle de
Monquirá y Saquencipá; luego
pasan a Suta , Tunjacá (hoy Tinjacá),
Ráquira y el lago de Siguasinza
(o Fúquene).
La llegada y asentamiento de los españoles produce un cambio radical
en la estructura socioeconómica y
cultural del pueblo muisca. El modelo de
organización y producción, de carácter mediterráneo, genera un
fuerte impacto en el paisaje y los ecosistemas naturales.
(explotación de la tierra con la introducción de herramientas de hierro
y empleo de animales
La disminución de la población indígena
en el siglo XVI y XVII “oscila
entre el 93% y el 65%.
Los porcentajes más extensos
corresponden al Valle de Tenza… Por el
contrario, una región periférica en el extremo noroeste de la provincia, en
el corregimiento de Sáchica experimentó una declinación más lenta. Este
fenómeno puede atribuirse a la fundación relativamente
tardía de un centro urbano, Villa
de Leyva, que pudo en cierto momento
competir con Tunja, pero cuyos rasgos dominantes
no eran señoriales como los de
la capital de la provincia.
Porcentajes de disminución de
la población indígena
|
|
1562
|
1635-36
|
|
Sáchica
|
570
|
142
|
|
Tinjacá
|
450
|
278
|
|
Chiquiza
|
60
|
65
|
|
Iguaque
|
300
|
91
|
Población
indígena en el siglo XVIII Vecinos
|
|
1755
|
1777-8
|
1755
|
1777-8
|
|
Chiquiza
|
100
|
139
|
106
|
243
|
|
Monquirá
|
88
|
|
|
|
|
Yuca
|
109
|
195
|
|
|
|
Sáchica
|
177
|
|
146
|
|
|
Ráquira
|
210
|
125
|
761
|
1.513
|
Fuente: Germán
Colmenares “La Provincia
de Tunja en
el Nuevo Reino
de Granada,1984.
La sociedad indígena declina
por el impacto cultural, las epidemias (epidemias de viruelas en 1558, 1566,1568-1569, 1587,
1633). “Por este año de 1566, empezó
en todo este Reyno una gravísima
peste de viruelas, contagio tan
riguroso, que murieron dél
muchos Españoles, y de los indios
fue tan grande la mortandad, que disminuyó mucho su
numeroso gentio;”[13] y
por las condiciones de sobreexplotación. Las familias indígenas son
desvertebradas, los indígenas son separados de sus comunidades de origen para
trabajar en hatos, haciendas, casas de
los encomenderos (particularmente mujeres) y
minas. También “las llamadas
‘conducciones´ a las minas de
plata de Mariquita pesaron como una amenaza
de deterioro constante de los
pueblos indígenas en el siglo XVII.
Muchos indios reclutados por este trabajo
preferían huir en el curso del
trayecto y otros, que ya habían prestado el servicio, no regresaban
a sus pueblos temerosos de ser reclutados de nuevo. De los 146 pueblos de
la Provincia de Tunja, “cuya existencia se ha podido comprobar para
1562, se habían reducido a
125 en
1602-1603.”[14]
Fuente:
Clara Ines Casilimas-María Imelda López: Las visitas del siglo XVI al territorio
muisca: fuente de datos culturales. Trabajo inédito, Bogotá, 1985
|
UNIDADES
SOCIALES
|
HOMBRES
|
MUJERES
|
NIÑOS
|
HUIDOS
|
AUSENTES
|
ENFERMOS
|
VIEJOS
|
VIUDOS
|
EN
DISPUTA
|
|
Cacique
CUPAQUEN
|
21
|
15
|
7
|
1
|
-
|
-
|
1
|
-
|
-
|
|
Capitán
TIBASAQUE
|
6
|
4
|
2
|
-
|
-
|
-
|
-
|
-
|
-
|
|
Capitán
CIPAMEA
|
17
|
7
|
4
|
-
|
5[16]
|
-
|
-
|
-
|
-
|
|
Capitán
NEASOCA
|
4
|
1
|
1
|
-
|
-
|
-
|
-
|
-
|
-
|
|
Capitán PIRAQUEUSA
|
20
|
11
|
11
|
-
|
6[17]
|
-
|
-
|
-
|
-
|
|
Capitán
SAYRIA
|
19
|
13
|
6
|
-
|
3[18]
|
-
|
-
|
-
|
1
|
|
Capitán
NEYABANE
|
17
|
11
|
9
|
-
|
-
|
2
|
-
|
-
|
-
|
|
Capitán
CHIASAQUE
|
31
|
22
|
18
|
-
|
3[19]
|
2
|
-
|
1
|
-
|
|
Capitán
AGOACHAQNE
|
22
|
15
|
13
|
-
|
-
|
3
|
-
|
1
|
-
|
|
TOTAL
|
156
|
99
|
71
|
1
|
17
|
7
|
1
|
2
|
2
|
Resguardos
Por orden del
Consejo de Indias, el Presidente Antonio González introdujo los
resguardos. Estos fueron terrenos más
o menos alinderados ocupados por grupos indígenas.
“Vivían dentro de un
estatuto socio-político y régimen
económico más o menos tradicionales, bien
si se tratase
de indios encomendados
o indios ‘libres', tributarios a
la Corona.”[20]
En el Macizo
existieron dos importantes resguardos: el de Iguaque y Chiquiza. Los resguardos
que se hicieron entre 1590-1605 y se completaron en 1636, significaron un confinamiento
de la población
indígena al mínimo
vital dejando disponibles
para mercedes y
agrupando a los indios
de tal manera que
pudieran ser accesibles
simultáneamente a varios estancieros españoles(...)Los resguardos contribuyeron a fijar
una residencia nucleada
de los indios que hasta
entonces se habían resistido
a varios intentos de las autoridades
españolas para poblarlos. La construcción
de capillas doctrineras a
comienzos del siglo XVII
y la residencia
permanente de un doctrinero,
contribuyeron también a abolir la
dispersión (...) Los indígenas
pudieron también distribuirse mejor entre los estancieros mediante conciertos (trabajadores permanentes) y alquileres (trabajadores temporales) quienes proveyeron de mano de obra las propiedades durante todo
el siglo XVII y gran parte del
XVIII.”[21]
[1] Estrategia
productiva que se ha llamado de “complementariedad vertical” (Murra, 1972) desarrollada por los
distintos grupos asentados
sobre laderas, valles y altiplanos, “en donde
cada uno ofrece
una producción diferenciada
acorde con sus características ambientales,
en la medida, de que cada
piso térmico es un conjunto integrado de
ecosistemas con producción diferenciada
y especializada”. (J. Molano,
1990). Esta
complementariedad, con la utilización de las
vertientes “como fuente
de producción de
muchos elementos diversos,
no permitió el agotamiento de
los recursos donde se estableció el
grupo , pues la demanda por
ellos era parcial,
importando los demás
de otros ecosistemas.
[2] La
investigación realizada por el proyecto
Medio Ambiente Pleistocénico Holocénico y Hombre prehistórico “encontró
evidencias de cazadores-recolectores del pleistoceno tardío (12.000 a.p) y del
holoceno temprano en diversos sitios del altiplano oriental” . (Langeback R.,C.H., 1995
[4] Estudios
de polen han planteado la posibilidad de
que la agricultura se dio en el
altiplano antes del período muisca (Van
der Hammen 1962 y 1991; Van Geel y Van der Hammen 1973)
[5] La
importancia que tiene el medio ambiente
en el surgimiento de sociedades complejas se manifiesta también
en la “tendencia hacia la competencia en
la producción de excedentes entre los cacicazgos para así mantener a los
caciques” (Langebaek R,C.H, 1995, Sahlins 1958; Fried 1967, Plog 1991) “Este excedente se destinaría a alimentar a
los artesanos, quienes podrían así dedicarse exclusivamente a la
manufactura de sus artículos, los cuales
ya no se limitarían a abastecer las necesidades internas del grupo local, sino
que cumplirían además una función comercial.” (Falchetti, A.M.,1976)
Igualmente existe la hipótesis que el
cultivo del maíz “por su alto nivel productivo el cual permite la existencia del excedente
requerido por la elite permitió el desarrollo
de jerarquías sociales” (Leeds 1961 citado por Langebaek
R,C.H, 1995) También se ha argumentado que los muiscas eran una población “hambrienta y enfermiza” por la
escasez de alimentos y que parte de la dieta de la elite eran productos
marinos. (Boada1988)
[10] “El otro puesto
donde se
hacían los más famosos
mercados era en
la tierra del
cacique Sorocotá, que ahora se
comprende en los términos de la ciudad de
Vélez. Aquí, por ser comunes
bogotaes, tunjas, sogamosos,
guanes, chipataes, agataes,
saboyaes y otras
muchas provincias comprendidas
dentro de éstas,
se juntaban de
ocho en ocho. Véseles
gran suma de gente con
los frutos de sus tierras, en que también
bullía buena suma
de oro, en
especial de los
que acudían del poniente, como eran agataes y sus vecinos que viven a las vertientes del Río
Grande de la Magdalena,
donde siempre se ha hallado
mucho de este metal,
aunque nunca el de plata.
Y así se tuvo por cosa
rara lo que sucedió en este mercado
de Sorocotá y
algunos años después de fundado por
los españoles, los
cuales dejaron pasase
adelante, unos negros
esclavos cimarrones acudían
allí el día
del mercado, haciendo
a los indios
mil agravios que
después pagaron en
la horca por industria
de las justicias.
Para evitar
estos y otros
inconvenientes, mandó la
-ciudad- de Vélez
le mudará el
puesto del mercado
a una loma
alta cerca del
otro puesto, donde aunque
comenzaron a acudir,
era de tan mala
gana que los más
se volvían a
su primer sitio,
haciendo sus contratos de
mayor cuantía sobre
una piedra de
hasta cuatro quintales
que había en un cerrillo
del puesto, a cuya redonda
estaba toda la
gente. Advirtiendo de esto
la ciudad de
Vélez y habiendo
los alcaldes de
ella buscado la
causa, hallaron que
aquella piedra era lo que
les podía arrancar
de su primer
sitio, por las
supersticiones que en
ellas tenían para
sus contratos. Con
que determinaron con más
veras quitarlos de allí, y
para que del
todo tuviera efecto
hacer pedazos la piedra.
La cual hallaron, quebrándola,
tan rica de
plata, que se sacaron
de ella más
de ochenta marcos,
de que se
hicieron muchas piezas
que algunas permaneces
hoy. Llenóse con
esto la tierra
de esperanzas, entendiendo
ser aquella piedra de
algunas minas ricas
de algún metal
que hubiese cerca,
haciendo de esto
apretadas diligencias por
más de cuatro
años, en que se
trastornaron las quebradas,
cerros y amagamientos de
la redonda con
extraordinarios cuidados, que
todos fueron en
vano por no haberse podido rastrear
hasta hoy cosa
de este metal en
minas en toda la
tierra que lo
buscaron. De donde
salió opinión entre
muchos, que aquella
piedra se la
había traído allí el
demonio de alguna
mina rica de plata
de las ciudades
de Mariquita, Potosí,
u otra parte, para
las supersticiones que
sobre ella hacían.” Fray Pedro Simón: Noticias Historiales de las Conquistas de
Tierra Firme en las
Indias Occidentales.
Biblioteca Banco Popular, Bogotá,
1981, pág. 404
[11] En 1573, el Corregidor de Tunja,
don Juan de Otálora, expidió la
siguiente orden:“…teniendo consideración
al grande y excesivo trabajo que los indios de Sáchica y Saquencipá, Monquirá y Suta y Tinjacá…y Chiquisa..y Turca
y Sorocotá…padecen en irse a alquilar a la dicha ciudad de Tunja, por estar a cuatro y a cinco leguas y otros a
seis y siete de dicha ciudad de Tunja y por ir como van los dichos indios
cargados con leña y otras cosas, desde los dichos sus pueblos a la dicha
ciudad de Tunja…por lo cual parecen grande y excesivo trabajo, por lo cual muchos de los indios enferman y
otros mueren con la pesadumbre de dichas cargas, lo cual es justo remediar. Y por que
todos los dichos indios están dentro de dos leguas de la comarca desta
dicha Villa, de la cual más lejos y
otros a legua y otros a media legua, y
por obviar las dichas molestias y
extorsiones y también porque esta Villa y los vecinos della sean ayudados con
el servicio de los dichos indios para sus edificios y labores, y por el bien
que dello a los dichos naturales se sigue,
mandaba y mando que agora de aquí adelante…de que todos los indios que
los caciques que de los dichos pueblos envíen y son obligados a enviar alquiler
a la ciudad de Tunja, vengan desta dicha
villa y en ella se alquilen por el precio y el tiempo que en dicha ciudad de
Tunja…para que con el ayudar dellos las labores y edificios desta Villa vayan
adelante…”
“Otro si dijo que
mandaba y mando que el mercado que por los naturales de esta comarca se
acostumbra hacer en la loma que está entre Monquirá, Suta y Saquencipá, de hoy en adelante se vengan a hacer y se
hagan en la plaza pública desta dicha Villa,
conviene que los dichos indios lo hagan,
según dicho es, en la dicha
plaza, para estar más cerca de la
Justicia Real de su Magestad, que los
defienda y ampare y tenga en paz y justicia de cualquier agravio que les fuere
hecho así por los españoles como por otros naturales…” (6, págs. 77-78)
[13]
Fray Alonso de Zamora: Historia de la
Provincia de San Antonio del Nuevo Reino de Granada.
1945
[15]
En 1572, los indígenas de Saquencipa acostumbran a desplazarse a Chiquiza,
Iguaque, Lenguazaque, Pavachoque, Tinjacá, Sáchica, Ubaté y otras poblaciones,
con el fin de trabajar para los encomenderos y establecer vínculos
matrimoniales.
[16]
En el momento de la visita estaban en “lo de Pedro Ramírez de León”, Taquira,
Lenguazaque y dos de ellos en Ubaté, pueblos de donde eran nativas sus mujeres.
[17]
En el momento de la visita se encuentran en la laguna de Maldonado, en la laguna de Partearroyo, Pavachoque de Angulo,
Suta de Santana, Suta, pueblos de donde eran nativas sus mujeres.
[18]
En el momento de la visita se encontraban en Iguaque, y dos en “lo de Ramírez”,
de donde eran nativas sus mujeres.
[19]
En el momento de la visita se encontraban en Pavachoque y dos de ellos en
Tinjacá, de donde eran nativas sus mujeres.
[21] Germán
Colmenares : La Economía y la Sociedad
Coloniales, 1550-1880. En Manual de
Historia de Colombia.
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